domingo, 13 de octubre de 2013

FAUNA SILVESTRE CONFLICTIVA: MURCIÉLAGOS URBANOS


¿Es posible conservar en el conflicto? ¿Cómo investigar conflictos y buscar soluciones para conservar a estos aliados del hombre?

Los murciélagos de Bahía Blanca, son especies prácticamente desconocidas. El Programa de Conservación de los Murciélagos de Argentina, Delegación Bahía Blanca, los invita a participar de este encuentro en el DBByF - Universidad Nacional del Sur.

viernes, 11 de octubre de 2013

“¿Por qué a mi y no a el?” – dijo la oveja.

¿Por qué los animales silvestres, como el puma, se alimentan de presas no naturales?

 Las razones pueden ser varias. Mucha gente de esta región acusa a la sequía, dice que después de este gran evento meteorológico las presas silvestres del puma se vieron afectadas y disminuyeron su abundancia y, por esto, el puma se está alimentando de los domésticos. Otros dicen que los grandes incendios de la Pampa “corrieron” los pumas y los zorros más hacia el sur y, aumentada la población, se podrían estar alimentando de otras fuentes “no naturales”. 
Está claro que la sequía marcó un antes y un después. Estos partidos, precedentemente a la sequía, se caracterizaban por una abundante producción vacuna. Durante los años de sequedad, algunos campos se abandonaron y en otros los animales no tenían con que alimentarse y, además, las aguadas se encontraban cubiertas de tierra o arena lo que provocó una grande pérdida por dishidratación en las vacas. Dada esta alta mortandad de animales vacunos, los productores, apoyados por un plan ovino nacional y regional, modificaron su patrimonio ganadero adquiriendo ovejas. Podría ser que el aumento de ovinos en la región haya contribuido, paralelamente a las variaciones climáticas, a un incremento (o mayor consideración) de “detecciones” de puma o zorro en los campos. Dado el origen del daño, por ejemplo siendo el puma, la atención del productor hacia la presencia o no de este felino haya aumentado en estos últimos años. Entonces, cuando antes les podía dar casi indiferencia si había un puma andando por la zona, ahora, si se lo detecta, lo consideran como una potencial depredación y, entonces, una amenaza que hay que eliminar. Lo mismo ocurre con los zorros.

Recorriendo los campos, nos pudimos dar cuenta, también, de la “bronca” que existe entre la gente. Dicho enojo, se refleja cuando se encuentran numerosos pumas muertos colgados en los alambrados o en los árboles.

 

 En esta fotografía podemos observar 9 pumas cazados. De este grupo pudimos tomar las medidas de los cuerpos y determinar solamente el sexo de uno de los individuos, que era una hembra adulta.

 Toda esta situación conduce a un conflicto entre la fauna silvestre y los humanos que habitan en la zona y que viven de lo que producen en los campos. ¿Cual es una posible solución? ¿Que serviría para poder crear un equilibrio entre estas dos componentes? Eliminar o uno o el otro no serviría, dado que eliminando al puma o al zorro no conocemos exactamente que tipo de consecuencias podrían ocurrir dentro del ecosistema. De hecho, se podría desencadenar un “efecto domninó” que podría provocar una situación crítica irreversible.
Por otro lado, tampoco se puede eliminar la producción ganadera de la región dado que es la principal actividad, junto con la producción agrícola, de estos partidos.
¿Cual podría ser entonces un escenario posible de convivencia? ¿Que herramientas se podrían utilizar para “relajar” la tensión que existe?

¡Están todos invitados a reflexionar y a aportar ideas, por más disparatadas que sean!

 Para la recolección de estos datos queríamos agradecer a los productores que parteciparon en las encuestas y aquellos que nos brindaron información interesante sobre eventos de depredación o avistajes. Además, durante esta campaña, contamos con la presencia de dos estudiantes de un master de Canadá. Catherine y Andreanne realizaron una pasantía junto con nosotros durante 6 meses y presentarán un informe final de sus actividades en la Universidad de Sheerbrooke, Canadá.